Dermatoscopia Digital

Desde hace unos meses disponemos en nuestro centro de la tecnología más puntera para poder realizar un diagnóstico precoz de melanoma, cuando todavía está en fases curables, y seguimiento exhaustivo de los lunares. Se trata del sistema de dermatoscopia digital FotoFinder.

La incidencia del cáncer cutáneo se incrementa en la población blanca de las sociedades industrializadas, y para muchos autores es ya la epidemia del siglo XXI. Dentro de todas las formas de cáncer de piel sin duda el que más nos preocupa es el melanoma maligno. En efecto, el melanoma es la forma más agresiva de cáncer de piel, y es el segundo tipo de cáncer más frecuente en pacientes entre 30 y 49 años. Si se diagnostica precozmente en fases iniciales, la curación es cercana al 100%, mientras que en fases avanzadas no existen alternativas terapéuticas efectivas. Por desgracia no todas las lesiones pueden ser diagnosticadas a simple vista, incluso estando en manos de dermatólogos con amplia experiencia. Por este motivo en los últimos años se han desarrollado medios diagnósticos especiales, como la dermatoscopia digital, que están revolucionando la dermatología clínica. En esta línea se ha demostrado que la técnica más segura y precisa para el seguimiento de lunares y diagnóstico precoz del melanoma es la dermatoscopia digital. 

La dermatoscopia digital (“mapeo digital de lunares”) es una técnica no invasiva de diagnóstico mediante la cual se visualizan con gran aumento las lesiones, permitiendo diferenciar estructuras imposibles de detectar a simple vista. El proceso consiste en observar los lunares mediante un dermatoscopio, que es un microscopio de epiluminiscencia con luces polarizadas, que se aplica en la piel del paciente y permite al dermatólogo evaluar en ese mismo momento si una lesión es benigna o tiene algún dato de sospecha. Se trata de un procedimiento rápido e inocuo para el paciente, mediante el cual puede mejorar de forma muy importante la precisión diagnóstica para el melanoma hasta un 95%. Permite almacenar las imágenes microscópicas de cada lunar y compararlas digitalmente en cada visita, aumentando de esta forma la precisión diagnóstica y permitiendo detectar signos de sospecha de forma muy precoz, cuando el melanoma es totalmente curable. Además, puede evitar la extirpación innecesaria de lesiones benignas.

Se trata por tanto de una técnica que ha revolucionado el diagnóstico y seguimiento de los pacientes con múltiples lunares y el diagnóstico precoz del melanoma. Es fundamental que cualquier paciente con antecedentes personales o familiares de melanoma, así como los pacientes que tengan múltiples lunares, sean valorados con esta tecnología.