domingo, 26 de agosto de 2012

"Tengo tos". Algunos consejos antes de ir al médico.

La tos es uno de los principales motivos de consulta en Atención Primaria, a menudo acompañada de un nivel de alarma que rara vez se corresponde con su importancia. En este artículo describiremos algunos criterios que pueden ayudarnos a valorar la importancia de las patologías que cursan con tos.



Iago López Gálvez
Médico de Familia
Centro Médico Pontevedra
Uno de los motivos de consulta más frecuentes en la Medicina de Cabecera son las patologías que cursan con tos. Dicha tos es en muchas ocasiones motivo de alarma para el paciente y para sus familiares, y a menudo surge la duda de si hemos de acudir al médico, a urgencias, o por el contrario no es necesaria la asistencia sanitaria. A continuación trataremos algunos criterios que nos pueden ayudar a decidir; y sobre todo, creemos que pueden ayudar a reducir la ansiedad que a muchas personas les causan estas entidades:

  • Dificultad respiratoria: Una respiración dificultosa (manifestada principalmente por un aumento del ritmo respiratorio o -en casos más graves- sensación de asfixia), constituye un criterio de gravedad y debería ser visto con carácter urgente (en el día).

  • Ruido respiratorio: La presencia de ruido respiratorio en la fase de espiración (expulsión de aire) es sugestiva de afectación bronquial. Muy particularmente si este ruido consiste en roncus (sonido de "ronquido") o sibilancias (sonidos agudos, silbidos). Debería ser valorado por un médico.

  • Expectoración: La presencia de expectoración es importante si ésta es de color purulento (sobre todo si es predominantemente amarilla o marrón). En este caso debería ser vista por el médico, dado que es sugestivo de un proceso bacteriano; sobre todo si se acompaña de fiebre. Sin embargo, si no existen otros criterios de gravedad, no es necesaria la atención urgente (podemos esperar al día siguiente).

  • Sonoridad: Pese a la escasa importancia de este signo, con frecuencia vemos que para muchas personas es un motivo de alarma. En principio podemos considerar que la sonoridad de la tos no constituye un criterio de gravedad en la inmensa mayoría de las patologías. De hecho, ciertas patologías eminentemente benévolas como es la traqueítis, producen toses con una fuerte sonoridad de tono característicamente grave ("tos de perro"). Por ello, en general podemos afirmar que la "fealdad" de la tos no constituye por sí misma un motivo de preocupación.

  • Fiebre: Aquí es importante la temperatura, pero también la duración. La presencia de una temperatura axilar mayor de 38º puede sugerir la existencia de una infección bacteriana (susceptible de necesitar antibióticos); sin embargo nunca debemos olvidar que existen notorias excepciones como la gripe, que produce fiebre elevada y no precisa tratamiento antibiótico salvo en complicaciones. Aún cuando la temperatura no rebasa los 38º, si se prolonga durante más de una semana, debería ser valorada por un médico.

  • Estado general de la persona: Éste es tal vez el parámetro más difícil de definir, dado que el buen o mal estado general está sujeto a la subjetividad de la persona y de quien la observa. No obstante podemos considerar que una persona con tos, si se encuentra subjetivamente bien (sin malestar, sin sensación de dificultad respiratoria), en principio no va a presentar una patología grave, por muy fuerte que sea la tos.

En resumen, como podemos ver, lo que más ha de guiarnos para valorar la gravedad es la dificultad respiratoria y la afectación del estado general, que pueden sugerir un proceso que requiere una atención urgente. La presencia de tos ronca, si no se asocia a criterios de gravedad, no debería alarmarnos.


NOTA: Este texto pretende ser únicamente orientativo, y no debería ser utilizado para realizar diagnósticos por parte de cualquier persona no sanitaria.