sábado, 2 de julio de 2016

El acoso escolar. Algunas claves para entenderlo y evitarlo.

María Ruiz Gippini
Psiquiatra

Hola a todos! Espero que sigáis disfrutando del verano, sobre todo ahora que el tiempo acompaña! En este primer post quería aprovechar para revisar un poco el tema que esta muy de moda, el del acoso escolar. Este problema en los últimos años está despertando gran interés en nuestro país. Continuamente están saliendo noticias sobre este tema en la televisión y está a punto de estrenarse un programa llamado: Proyecto bullying.

Desde el inicio de nuestra historia, siempre ha existido una lucha de poder entre los seres humanos. Parece evidente, que hoy en día las relaciones humanas siguen estando marcadas por el poder. Prueba de ello, es que al entrar en un aula ya desde edades muy tempranas los profesores pueden detectar quienes son “los líderes” de la clase y a los alumnos “más vulnerables”.

Durante la adolescencia esto último se hace especialmente manifiesto, y se establecen marcadas relaciones de dominio-sumisión en el aula. No debemos olvidar que la adolescencia es una etapa de gran cambio en la vida de las personas (físicos, psíquicos,etc) que nos prepara para la edad adulta. En este período cobran especial importancia en la vida del adolescente los amigos y estos tienen una gran influencia en su conducta.

Es fundamental que lo profesionales de la salud, docentes y los padres sepamos distinguir las relaciones de dominio-sumisión que se dan de manera natural entre los alumnos del fenómeno de acoso escolar, conocido de forma universal como bullying.
Debemos saber que no todas las situaciones de violencia en el medio escolar son casos de abuso, de hecho lo más frecuente es que se trate de un conflicto entre iguales (como una discusión o pelea en el patio del recreo entre dos niños en la que ninguno está indefenso con respecto al otro).

¿Cuando podemos saber que estamos ante un caso de acoso escolar? En el Protocolo de actuación ante conflictos:procedimientos de intervención sobre acoso y maltrato escolar. Torrego J.C y Fernández I (2010) se resumen los aspectos que caracterizan el acoso escolar:

1. Se causa daño a un individuo que está en una situación de indefensión, sumisión o inferioridad. Existe una relación de asimetría de poder entre el agresor y la víctima
Estas agresiones pueden ser:
Agresiones físicas: directas (peleas, golpes, palizas, empujones...) o indirectas (pequeños hurtos, destrozo de pertenencias, provocaciones...).
Agresiones verbales: directas (insultos a la víctima y/o su familia, ofensas hacia la persona o su familia) o indirectas (hablar mal de alguien, sembrar rumores y mentiras).
Agresión psicológica por medio de intimidaciones, chantaje y amenazas para provocar miedo, obtener algún objeto o dinero, u obligar a la víctima a hacer cosas que no quiere hacer.
Aislamiento y exclusión social: no dejar participar a la víctima, aislarle del propio grupo ignorando su presencia, o no contando con él o ella para actividades del grupo.
Acoso racial, xenofobia o homofobia o por presencia de discapacidad: dirigido a colectivos de personas diferentes y que por tanto no responden a la norma homogénea (inmigrantes o minorías étnicas, alumnos diferentes...); usar motes racistas o frases estereotipadas despectivas.
Acoso sexual: Supone un atentado dirigido a la dignidad y libertad sexual de las personas. Alusiones o agresiones verbales obscenas, toques o agresiones físicas.
Intimidación por medios tecnológicos: intimidaciones a través de e-mail, chats, mensajes en teléfono móvil, etc.

2. El daño se ejerce de forma repetida en el tiempo, durante un período largo y de forma recurrente. No se trata por lo tanto de un abuso puntual, sino que se da a lo largo de un tiempo prolongado, por ejemplo durante todo un curso escolar.

3. El agresor o agresores muestran intencionalidad de hacer daño aunque a menudo lo justifican con "es una broma" o todos lo hacemos.

Un aspecto importante que hay que tener en cuenta cuando hablamos del acoso escolar o bullying, es que puede no se trata un estrés psicológico banal en la vida del alumno, sino que el grado de malestar que genera repercute en el resto de áreas de su salud. Por ello los adultos debemos estar atentos ante cambios en el comportamiento de los niños que pueden ser muy variables, pero entre los que es frecuente que se den: disminución del rendimiento académico, irritabilidad o agresividad en casa (como forma de expresar su malestar en la escuela), llanto fácil (que se pongan a llorar sin razones aparentes), descuido de su aseo, etc.

El terapeuta López-Assor propone una serie de consejos para prevenir el acoso escolar en las primeras etapas:
Identificar los perfiles psicológicos que hay en el aula. Para ello López-Assor recomienda a los maestros que observen y estudien los perfiles psicológicos de sus alumnos a la hora de hacer grupos.
Enseñar a los niños más pequeños a diferenciar lo que está bien de lo que está mal, y a canalizar su ira.
Fomentar la comunicación.El enemigo número uno de la víctima de acoso es el silencio”. El niño debe aprender a expresar sus emociones y a comunicárselas a un adulto o persona de su confianza.
Ser conscientes de la gravedad tanto de los ataques intimidatorios como de los psicológicos. Con frecuencia podemos ver como los alumnos se dirigen entre sí con motes, emplean expresiones peyorativas...que pueden convertirse en una situación de maltrato psicológico si no se paran a tiempo.
La identificación de los lugares “ciegos” en las instalaciones de la instalación escolar. Siempre existen lugares donde un niño puede aprovechar para agredir o intimidar a otro al que tenga "manía". Por ejemplo en los baños del colegio, a la salida, en un pasillo, etc.

Espero que esta revisión os haya aclarado un poco más sobre el tema.

Un saludo y feliz verano!

Referencias bibliográficas:
Stassen BK. Update on bullying at school:Science forgotten? Developmental Reviuw 2007; 27:90-126).
Torrego J.C, Fernández. Protocolos de actuación urgente ante conflictos.2010:pág1.
Olweus (1998) en Banchard Giménez y Muzás Rubio, 2007:16).

martes, 31 de mayo de 2016

Nuevas incorporaciones, verano de 2016

     Nos complace informarles la incorporación de dos nuevas profesionales de nuestro cuadro médico:


- Saínza Barroso Domínguez, Ginecóloga, a partir del mes de Junio.

- María Ruiz Gippinni, Psiquiatra, a partir del mes de Septiembre.

     Próximamente actualizaremos nuestro cuadro médico con las compañías con las que trabajarán.

jueves, 19 de mayo de 2016

¿Qué es un soplo cardíaco?

Iago López Gálvez - Médico de Familia
Elisa Blanco González - Cardióloga

El soplo cardíaco es un motivo relativamente frecuente de angustia para quien se le detecta, en ocasiones con razón, pero en muchos otros casos, por falta de información. Muchas personas a día de hoy siguen pensando que un soplo es una enfermedad en sí misma, cuando en realidad es un hallazgo clínico. Puede llevar al diagnóstico de una enfermedad, pero en otras ocasiones no se corresponde con patología alguna. En este artículo intentaremos arrojar algo de luz sobre dicho signo.

Primero deberíamos tener en cuenta algo fundamental. El soplo es un signo, no una enfermedad. Los signos (lo que observa el médico) y los síntomas (lo que cuenta el paciente), son los datos que permiten establecer el diagnóstico de una enfermedad. Para entenderlo, pongamos un ejemplo muy sencillo: Si una persona ha sufrido un esguince de tobillo (lesión o enfermedad diagnosticable), tendrá síntomas (como dolor al mover el tobillo en cierta dirección) y signos (por ejemplo tumoración -hinchazón- en la zona dañada). El diagnóstico de esta persona no es "dolor de tobillo" ni "hinchazón de tobillo", sino "esguince de tobillo". Del mismo modo, el soplo no es un diagnóstico; es un signo físico que el médico puede emplear para detectar una patología, pero afortunadamente no siempre es así (al igual que existe gente que tiene un tobillo aparentemente hinchado por su constitución anatómica, no por patología).

Por ello, el soplo es un signo auscultatorio, y le llamamos así, precisamente por su sonido. Normalmente, la auscultación cardíaca estándar permite oír dos tonos en cada ciclo (el famoso "pum-púm" que sale en las películas, o que alguna vez habrá escuchado de pequeño con un estetoscopio de juguete o al pegar el oído al tórax de un familiar). Mucha gente cree que está escuchando la contracción de la aurícula y el ventrículo, pero en realidad, son cierres valvulares: el primer tono (el primer "pum") es el cierre de dos válvulas (las que separan la aurícula del ventrículo en ambos lados -la mitral y la tricúspide-), y el segundo tono, el cierre de las otras dos (las válvulas de las arterias de salida -aórtica y pulmonar-).

Si los volúmenes de sangre que se mueven en cada latido, lo hacen de modo laminar (sin turbulencias), sólo escucharemos esos dos tonos. Sin embargo, si se forman turbulencias (luego hablaremos de ellas), muchas veces generarán un sonido audible, que llamamos "soplo" por su habitual similitud con el sonido que haría un soplido o una corriente de aire. Volviendo a las onomatopeyas, en lugar de "pum-púm", escucharemos "pum-fffffpúm", en el caso de un soplo sistólico.

No son el único hallazgo auscultatorio potencialmente patológico; existen otros, (como por ejemplo el desdoblamiento de uno de los tonos, cuando uno de los pares de válvulas no se cierran al unísono), que en ocasiones también pueden orientar al médico a desenmascarar una patología.

Existen muchos motivos que pueden dar lugar a una turbulencia en el flujo de la sangre: estenosis (estrechamiento) de alguna de las válvulas, insuficiencia valvular (cierre incompleto), una comunicación patológica entre cavidades cardíacas (comunicación interauricular, comunicación interauricular) o un ductus arteriosus persistente (una arteria vestigial que debería haberse cerrado durante el nacimiento). Sin embargo, también existen turbulencias causadas por variantes anatómicas que no provocan ninguna patología, pero que de todos modos generan sonido audible (soplo). Es decir: existen muchos soplos que no se corresponden con una patología, y por ello no son un problema para el paciente.

Hasta hace relativamente pocos años, no existían técnicas complementarias para diagnosticar y cuantificar las patologías que afectan al bombeo cardíaco, y estos hallazgos auscultatorios eran prácticamente el único dato en el que el cardiólogo y el cirujano cardíaco podían confiar para diagnosticar y decidir el tratamiento (que en muchos casos podía ser quirúrgico) de un paciente afectado de una patología. Por ello era absolutamente fundamental saber auscultar y describir con la mayor precisión este sonido (tonalidad, si se expresaba en diástole o en sístole, en qué momento de la sístole, en que áreas del tórax se escuchaba con más intensidad, etc).

Sin embargo, en las últimas décadas se han desarrollado múltiples herramientas que ayudan a diagnosticar correctamente estas enfermedades cardíacas: desde la radiografía simple (barata, no demasiado radiante, pero poco precisa para cavidades cardíacas) a los estudios hemodinámicos con catéter, las ventriculografías, resonancias magnéticas, entre otras... y sobre todo la ecocardiografía, una herramienta inocua (utiliza ultrasonidos, no radiaciones ionizantes) y cada vez más incorporada a la consulta normal del cardiólogo.

Pese a todo el desarrollo tecnológico, sigue siendo muy importante para un clínico diagnosticar y caracterizar correctamente los soplos y demás hallazgos de la auscultación cardíaca, (nunca vamos a disponer de algo tan barato y accesible como una auscultación con estetoscopio), pero en caso de duda, tendremos la posibilidad de derivar al paciente a un cardiólogo que pueda confirmar por eco si ese soplo que ha escuchado el médico de familia o el pediatra en consulta se corresponde o no con una patología cardíaca.

No siempre es necesaria la valoración por pruebas complementarias. Conocemos soplos que son claramente benévolos ("soplos inocentes", como el soplo de Still, muy frecuente en niños de 2 a 8 años, que no comportan ninguna patología ni ninguna limitación para quien los presenta. Sin embargo, dada la disponibilidad cada vez mayor de la ecocardiografía, y su total inocuidad, lo más razonable ante la más mínima duda es derivar al paciente a un cardiólogo que disponga de la posibilidad de aplicar estas técnicas.

En resumen, si a Vd. o a un familiar próximo le han informado de que tiene un soplo, no se angustie innecesariamente. Un soplo es un signo, como lo es la fiebre, el rubor o la hinchazón. Su presencia obliga a valorarlo detenidamente. Pero si después de estudiarle adecuadamente no han encontrado una patología que lo justifique (por las pruebas, o porque las características del soplo fuesen claramente benévolas), puede vivir con normalidad.

miércoles, 27 de abril de 2016

Entrevista a nuestra dermatóloga, Ángeles Flórez. Euromelanoma 2016

Con motivo de la campaña Euromelanoma (campaña europea para la prevención de los cánceres cutáneos), les adjuntamos el enlace a la entrevista que le han realizado a nuestra dermatóloga, Ángeles Flórez, sobre dicha campaña, y sobre los riesgos de la población gallega en este tipo de tumores: 


viernes, 6 de noviembre de 2015

La confusión entre meningitis y meningoco. Utilidad de la nueva vacuna contra el meningoco B.

Iago López Gálvez
Médico de Familia


Muchos de los que comenzarán a leer este artículo, si son padres de niños pequeños, a estas alturas ya habrán leído o participado en hilos de Whatsapp con auténticas diatribas sobre si vacunar a los niños contra el meningococo B y con anuncios por parte de algún miembro de que se ha enterado de "un nuevo caso de meningitis" en el colegio de al lado, que le ha contado una persona de confianza.

Antes de comenzar, deberíamos desmontar un error semántico que es muy responsable de muchas de alarmas inmotivadas que surgen cada vez que hay una sospecha de meningitis. Porque es muy importante recordar que no todas las meningitis (ni mucho menos) son causadas por meningococos, ni todas las infecciones por meningococos consisten en meningitis. A día de hoy, está claro que aquél que "bautizó" a este tipo de bacteria (una neisseria) con el desafortunado nombre de "meningococo", no sabía lo que iba a exponer a una serie de personas mal informadas.

Comencemos pues con la definición de la meningitis: La meningitis es, por ovbio que parezca, la inflamación de las capas meníngeas del encéfalo, del mismo modo que la pancreatitis es la inflamación del páncreas o la hepatitis, la inflamación del hígado. Estos nombres, aluden al órgano inflamado, pero no a su causa, que puede ser, en estas tres enfermedades, de muchas naturalezas (infecciosas víricas, bacterianas, parasitarias, autoinmunes, etc).

En el caso de la meningitis, pueden ser 1) víricas (una gran proporción de los casos totales, según los datos que manejamos), la mayor parte de pronóstico benévolo salvo ciertos casos concretos. Los virus más frecuentes son enterovirus no-polio, pero también el de las paperas, virus de la familia herpética, etc). Su importancia casuística pueden verla en este recuadro:

Incidencia de meningitis víricas de 1997 a 2011
Fuente: Boletín Epidemiolóxico de Galicia, Vol. XXV
(puede hacer click para agrandarla)


2) Otra causa frecuente son las meningitis bacterianas. En este grupo encontramos, como causantes habituales hasta hace poco:

- Meningococo: el más "famoso", aunque como decíamos, menos frecuente que ciertos virus. Cuando causa un cuadro de meningitis propiamente dicha, suele responder bien al tratamiento antibiótico precoz. Existen varios serotipos (A, B, C, W135...). Hasta hace relativamente pocos años, el serotipo C tenía una incidencia elevada, y gracias a las campañas vacunales, su presencia cada vez es más anecdótica en Galicia. Esto ha hecho ganar peso relativo al tipo B, que no ha aumentado en frecuencia, pero no ha disminuido tan drásticamente como el C.

- Haemofilus influenzae: En vías de desaparición en Galicia gracias a las campañas de vacunación (provocaba infecciones letales de otros tipos con cierta frecuencia).

- Neumococo: Una de las causas más temidas. Aunque poco frecuentes, cursa con un cuadro más complicado que el meningoccoo, y frecuentemente deja secuelas si el paciente sobrevive.

- Otros: Estafilococos, estreptococos, pseudomonas, etc, también con cuadros graves pero de escasa incidencia en el niño hoy en día.

Aparte de las víricas y bacterianas, también existen otras causas de menor frecuencia, tales como las autoinmunes, por hongos, parásitos, tumores, etc...

En resumen, meningitis simplemente implica enfermedad que cursa con inflamación de las membranas meníngeas. Es una denominación demasiado amplia, que debería acompañarse del causante, si queremos sacar conclusiones sobre qué impacto va a tener sobre posibles contagios y tratamientos.

Ahora, vayamos a la definición del meningoco: Se trata de una bacteria, la neisseria meningitidis, perteneciente a las neisserias, familia a la que también pertenece el gonococo (neisseria gonorrhoeae) y ciertas bacterias de la flora nasofaríngea normal.

Esta bacteria, de nombre capcioso (hace creer que su territorio exclusivo es la meninge), provoca más tipos de infecciones que simplemente una meningitis bacteriana (que cura en un buen número de casos con tratamiento antibiótico, sin secuelas). Además de meningitis, en otros individuos puede provocar también cuadros locales e incluso también un cuadro séptico (infección sanguínea diseminada), que en algunos casos evoluciona de un modo fulminante, y es esta sepsis meningocócica la verdadera causante de la merecida mala fama del meningococo. Pero el paciente que fallece de esta causa, no ha fallecido de una inflamación meníngea, sino de una infección sanguínea masiva y fulminante por un germen al que a alguien se le ocurrió llamar meningococo.

Por lo expuesto, y dado que meningococo no implica meningitis, y que la meningitis no implica meningoco, mi consejo es que, antes de propagar información sobre "un caso de meningitis" que le acaban de contar, pida información a la persona que le ha informado en primera instancia, para que sea más específica.

Vayamos ahora a la respuesta a algunas preguntas que surgen ante la reciente epidemia:

- ¿Estamos ante un brote epidémico de enfermedad meningocócica por serogrupo B?
No, ¡al contrario!. Las estadísticas que exhibe la Xunta de Galicia demuestran que no estamos ante un aumento en la casuística de enfermedad por meningococo, ni siquiera del serotipo B, estando ante una disminución sostenida de todos los tipos desde antes del año 2000. Sin embargo, desde hace algo más de un año, vemos una proclamación a los cuatro vientos de cada caso diagnosticado de enfermedad meningóocócica, e ignoro hasta qué punto puede ser por la volatidad de la información en la era de internet y de los whatsapps, o por el interés de ciertos medios en publicar enfermedades que alarmen al lector. Como hemos dicho un párrafo más arriba, sean prudentes cuando interpreten los rumores.

En el gráfico que aportamos inmediatamente bajo estas líneas, podemos ver cómo ha bajado la incidencia de enfermedad meningocócica en general y en menor medida, la enfermedad meningocócica causada por el serotipo B. La principal causa es la erradicación del meningococo C gracias al calendario vacunal (la vacuna contra el tipo C es suministrada gratuitamente por la Consellería de Sanidade, y es eficaz contra el serotipo históricamente más frecuente en Galicia). A consecuencia de ello, quedan pocos casos de enfermedad meningocócica en Galicia, pero de esos pocos casos, el 80% son por serotipo B.
A la izquierda, casos de enfermedades por meningocos en general (A, B, C etc) frente a
casos causados por el meningococo B propiamente dicho
A la derecha, comparativa de la incidencia en el grupo de 0 a 2 años frente al de 2 a 4 años
Fuente: Venres Epidemiolóxico Vol 4, nº 10.
(puede hacer click para agrandarla)


- ¿Es una irresponsabilidad llevar a mi hijo sin vacunar contra el meningococo B? 
Definitivamente, no. Como pueden ver en las gráficas que publicamos del INE, en el 2012, por ejemplo, fallecieron 58 niños en edad pediátrica en accidentes de tráfico, frente a 7 por enfermedad meningocóccica. 41 niños fallecieron por ahogamiento, 13 por caídas accidentales. Según las estadísticas que maneja la Xunta de Galicia, el NNT (número de pacientes a tratar para evitar un caso -no una muerte, un caso-) de enfermedad por meningococo B, es de unos 7426. 7426 niños vacunados evitan un caso(Venres Epidemiolóxico Vol 4, nº 10). 
Además, en vista de las estadísticas de mortalidad infantil, podemos ver como puede parecer más razonable hacer que nuestro hijo lleve diaramiente un chaleco salvavidas para evitar ahogamientos y un casco militar para evitar accidentes con traumatismo craneoencefálico; causas, a fin de cuentas, más probables, y por tanto más amenazantes que el meningococo. Pero no lo vamos a hacer, porque en este caso, nos sentiríamos estúpidos. La diferencia con las enfermedades de este tipo, es que apelan a nuestros miedos atávicos para persuadirnos de actuar, para no vivir con el miedo de que el niño pueda fallecer por una enfermedad evitable. El miedo a esas otras causas, que, en realidad son amenazas mayores para nuestros hijos, las minimizamos, pensando que eso es un problema de los padres descuidados, pero al nuestro no le va a pasar eso (pero pasa). También minimizamos el miedo a un accidente de tráfico (recordemos, 58 niños fallecidos), porque somos muy buenos conductores, a diferencia de los demás a los que les vociferamos y les tocamos el claxon.

 
Análisis de fallecimientos en edad infantil en 2012.
Enfermedad meningocócica vs otras meningitis vs accidentes
Fuente: Instituto Nacional de Estadística
(puede hacer click para agrandarla)

Lo que pretendo mostrar con estas estadísticas es que, si usted vive en una situación económica desahogada y no supone ningún esfuerzo económico para usted inmunizar a sus hijos, no hay problema: Es inocua, y todo hace pensar que es eficaz.

Pero, si por el contrario, usted no puede permitírsela, en ningún momento debería pensar que está usted haciendo el kamikaze con su hijo evitando la vacuna, y, por ese rango de precio, existen inversiones mucho más útiles para proteger la vida de su hijo, como adquirir un sistema de sujección de la mejor calidad disponible, para llevar a su hijo en coche durante los desplazamientos, y por supuesto utilizarlo siempre y sin excusas.


Como resumen final, recuerden: Cuando “oigan sobre un niño que está con meningitis”, sean cautos, intenten averiguar a qué se refieren, corremos el riesgo de confundir cosas que no tienen relación entre sí. Si no logran averiguarlo, mi consejo es que no causen más angustia en las personas que saben gestionar mal el estrés de estas situaciones. No propaguen información no contrastada o incompleta.

Y con respecto a la vacuna... Si no pueden vivir con el miedo, y tienen una situación económica desahogada, no es lesivo vacunarle. Pero no olviden que se angustian ante una enfermedad que está en mínimos históricos a nivel de incidencia, y que una serie de gestos como no apretar tanto el acelerador, identificar fuentes de peligro de accidentes en su hogar, una buena educación vial urbana para su hijo (para evitar que irrumpa en la calzada), o una buena silla de sujección para el coche, son una solución más útil (y no excluyentes de la vacuna, claro).

martes, 27 de octubre de 2015

Carnes rojas, carnes procesadas y cáncer. Algunos datos para entender la información reciente.

Iago López Gálvez
Médico de Familia y Director Asistencial
Centro Médico Pontevedra

Debido a la alarma que ha generado el último dictamen del panel de expertos de la  OMS sobre el consumo de ciertas carnes y el riesgo de cáncer, y la mala interpretación de sus datos por parte de muchos medios generalistas (confundir el nivel de evidencia con el nivel de peligrosidad, etc), les realizamos la siguiente exposición, adaptada desde un artículo de Cancer Resarch UK, que creemos que les ayudará a disipar sus dudas sobre dicho dictamen, así como para clarificar cuál es la mejor actitud a seguir tras el informe. Comencemos con las definiciones, para posteriormente pasar a las preguntas frecuentes:

  1. Concepto de carne roja: Normalmente se consideran carnes rojas aquellas que ofrecen un aspecto rojizo en estado crudo. Vacuno y cordero, pero también la carne de cerdo. Se excluyen específicamente de esta definición la carne de pollo y la de pavo. 
  2. Concepto de carnes procesadas: Carnes sometidas a procesos de conservación distintos del frío: Carnes ahumadas, curadas o salazones. Valgan como ejemplo el bacon, las salchichas o los embutidos.

- Carnes procesadas y cáncer: Nada nuevo bajo el sol. Existen datos estadísticos acumulativos en las últimas décadas que avalan un aumento del riesgo de cáncer, sobre todo de colon (más dudosamente, de estómago y páncreas) en los colectivos con mayor consumo de carnes sometidas a procesos de ahumado, salazón, curación, asado a altas temperaturas, etc. Muchos de ellos asociados a la presencia de nitritos, aunque existen todavía dudas sobre qué sustancias tienen la mayor relación causal.


Grado de solidez de las pruenas en ambas carnes
Fuente: Cancer Resarch UK



- La carne procesada es tan cancerígena como el tabaco o el plutonio: Falso. Las evidencias que tiene la OMS sobre las carnes procesadas, tienen tanta solidez como las que tienen sobre el tabaco, algo que los medios de comunicación han malinterpretado. No es lo mismo estar igual de seguros sobre la peligrosidad de dos cosas, que considerar que ambas son igual de peligrosas. El siguiente gráfico puede serles de utilidad, comparativamente, para entender las diferencias de salubridad entre el consumo de estas carnes y el del tabaco.


Comparativa de riesgo entre tabaco y carnes
Fuente: Cancer Resarch UK


- ¿Debo suspender por completo el consumo de carne? No necesariamente. El consumo de cantidades pequeñas o moderadas de las carnes mencionadas, no se ha asociado a un riesgo aumentado de cáncer de colon.

- Llevo toda la vida tomando carnes rojas y embutidos ¿voy a desarrollar cáncer? No necesariamente. El consumo de estos alimentos se asocia a un aumento estadístico del riesgo de cáncer de colon, pero no obliga a padecerlo. Por otra parte, nunca debemos infravalorar que el consumo elevado de grasas saturadas propio de una dieta así, tiene impacto en el riesgo cardiovascular, y las enfermedades cardiovasculares suponen una amenaza cuantitativa mayor. Si tiene una dieta con gran abundancia de este tipo de alimentos, le convendría moderarlo por ambos motivos: El cáncer colorrectal y la patología coronaria y cerebrovascular son razones muy sólidas para defender la moderación en el consumo. Este gráfico le ayuda a hacerse una idea de cómo reducir el consumo de estas carnes: 

Una forma de adaptar la dieta. Muchos españoles cumplen a priori
Fuente: Cancer Resarch UK


- ¿Cuánto aumenta el riesgo? Según el estudio mencionado y publicado en el Lancet, las personas con dietas ricas en estos alimentos tenían un riesgo relativo de un 17% más con respecto a los que tenían una dieta baja o nula en este tipo de carnes. Si combinamos este riesgo relativo con las estadísticas de cáncer, para conocer el riesgo real, los datos que arrojan son los siguientes:

  • En un grupo poblacional, como por ejemplo en publicado en Reino Unido, en el grupo de la población general, 61 de cada 1000 personas de ese país van a desarrollar cáncer de colon en algún momento de su vida. Esto implica que aquellos con una dieta pobre en carnes procesadas tendrán un riesgo de cáncer de colon de 56 personas de cada 1000. Por el contrario, aquellos con una dieta rica en dichas carnes, tendría un riesgo de 66 de cada 1000 (56 más un 17%). Es decir, 944 no consumidores versus 934 consumidores habituales de carne no tendrán cáncer de colon de todos modos.

En resumidas cuentas, las conclusiones indican que un consumo elevado de carnes procesadas se asocian claramente con un riesgo aumentado de cáncer de colon, y aunque no con tanta solidez, parece que las carnes rojas también. No obstante, un porcentaje elevado de la población adulta española no presenta ese consumo elevado de carnes. Y aquellos que sí lo presentan, deberían plantearse una reducción del consumo, pero ya no sólo por el cáncer, sino por prevención cardiovascular (no olvidemos que existe mucha mayor mortalidad en este país por las enfermedades cardiovasculares que por el cáncer de colon).

viernes, 7 de agosto de 2015

Horario de verano.

     Les informamos que durante las dos próximas semanas, del 10 al 24 de Agosto, el centro médico permanecerá abierto sólo en horario de mañana por vacaciones.

    Si tienen estos días la suerte de disfrutar de su período vacacional y tienen hijos, aprovechen para hacerles el mejor regalo que les pueden dar: su compañía. Ningún juguete les gustará tanto como el tiempo que les dediquen sus padres. Aprovechamos la ocasión para mostrarles el memorable vídeo que Ikea realizó la pasada campaña navideña:




martes, 19 de mayo de 2015

Talleres de Verano 2015


    Llega el verano, y los padres y madres que trabajan se encuentran con la dificultad de que sus hijos han terminado el curso escolar y ellos siguen trabajando.

    Para ello, en Centro Médico Pontevedra hemos creado unos talleres de verano en los cuales tu niñ@ será el protagonista. Podrá aprender y divertirse al mismo tiempo con nuestra amplia oferta de talleres. Si tienes entre 3 y 12 años ven a divertirte. ¡Sácales provecho a tus vacaciones!

Horario: 09:30 a 13:30 de Lunes a Viernes.
Tarifa de los Talleres: 200€ al mes. (10% de descuento si reservas antes del 15 de Junio)
Tarifa Talleres + Yoga: 290€
Yoga: 90€.


Actividades:
- Globoflexia.
- Manualidades.
- ¡Píntate la cara!
- Actividades al aire libre.
- Zumba, ¡a bailar!
- Juegos de Reciclaje.
- Sesión de Cine.
- Cuentos sensoriales.
- Juegos populares.
- Yoga dinámico. 


El precio incluye:
  • Merienda
  • Actividades recreativas dentro y fuera del centro.
  • Supervisión por profesionales durante toda la mañana.
  • Diploma de asistencia.
  • Seguro de responsabilidad civil.


lunes, 27 de abril de 2015

El reconocimiento psicotécnico de conductores: No es un impuesto revolucionario.

    Existe una tendencia actual a pensar que el reconocimiento psicotécnico, o la propia renovación en sí de la licencia de conducción, es un trámite innecesario, carente de finalidad y una carga económica más para el conductor; una tendencia motivada en parte por la mala praxis que en ocasiones se ha observado en algunos centros. Y también, incluso, una búsqueda por parte de muchos conductores de un centro de reconocimientos "fácil", en el que nos den el dictamen de aptitud sin haber realizado un mínimo de pruebas que garanticen nuestra capacidad.

    Desde nuestro punto de vista, consideramos reprochable ambos enfoques, tanto el del conductor que no quiere ser explorado, como el del centro que no quiere explorar; son actitudes que no sólo no ayudan a reducir el riesgo vial, sino que contribuyen a crear esa opinión de que el psicotécnico es un engorroso y oneroso trámite sin sentido, y no un servicio a la seguridad vial, como lo son la ITV o la obligatoriedad continua de mantener nuestro vehículo en condiciones de seguridad (neumáticos en buen estado, uso de cinturones, luces en buen estado, etc).

    Realizar una correcta valoración periódica de la capacidad médica y psicotécnica para conducir es de importancia crítica, y no sólo por las obvias consecuencias para la seguridad vial, sino también médica, dado que en muchas ocasiones se pueden detectar patologías que, gracias a su diagnóstico precoz, podemos tratar y prevenir sus consecuencias, y no sólo hablamos de la famosa hipertensión arterial, que tal vez sea la detección más común.

    Mediante una evaluación somera del campo visual periférico podemos detectar un glaucoma de ángulo abierto (una patología indolora pero que evoluciona dañando el nervio óptico hasta provocar ceguera completa), o una simple miopía que podemos corregir con lentes. Puede parecer estrambótico, pero las patologías que cursan con pérdida lenta y progresiva de la capacidad visual, pueden pasar mucho tiempo inadvertidas, porque la persona se acostumbra y no lo percibe como una limitación hasta que alguna situación lo pone en evidencia.

    Mediante una exploración neurológica somera, tal como una exploración de la movilidad del globo ocular, un test de Romberg o las pruebas psicotécnicas, podemos detectar (y, gracias a ello, ralentizar)  la evolución de patologías neurológicas degenerativas tales como el Parkinson, la encefalopatía de Wernicke o el deterioro secundario a hipotiroidismo, por poner sólo unos ejemplos.

    También debemos tener claro que es realmente raro que un conductor habitual se encuentre súbitamente con un psicotécnico con resultado de "no apto". Una gran parte de las deficiencias que encontramos en una evaluación psicotécnica, pueden ser subsanadas mediante restricciones (uso de gafas, audífonos, ciertos tipos de adaptaciones en el vehículo, etc). Y también que cualquier médico o psicólogo va a tener en cuenta la posibilidad de que el conductor pueda cometer fallos durante las pruebas propiamente psicotécnicas por estar nervioso: no tema, en caso de duda se pueden repetir las pruebas, ¡no es el examen final de una oposición!

    A medida que vemos noticias de sucesos en prensa, cada vez tenemos más presente que los CRCs (centros de reconocimientos de conductores) tienen una fuerte responsabilidad moral (y cada vez más claramente legal) en prevenir los accidentes de circulación motivados por un problema del conductor, y es por ello que debemos hacer énfasis en evitar una valoración negligente de un conductor.

    Intentar evitar una exploración psicotécnica es una actitud similar al tópico del avestruz que mete la cabeza en el hoyo para así creer que no existe peligro. Un conductor es el primer interesado en saber si existe alguna patología que afecte a su capacidad de conducción, y máxime si además esa patología se puede tratar o ralentizar.

    Por todo ello, consideramos que es su derecho como conductor, exigir que la tarifa que Vd. abona al realizar un reconocimiento no sea sólo para pegar su fotografía en un psicotécnico con resultado de "Apto", sino para certificar de un modo real que Vd. puede conducir sin suponer un riesgo para sí, para su familia y para el resto de los usuarios de la vía pública. Usted abona un precio por una evaluación sanitaria, no por un papeleo. No se conforme con menos.

martes, 24 de febrero de 2015

Alexandra Fariña Araujo, Psicóloga.

Con la incorporación de la psicóloga Da. Alexandra Fariña hemos aumentado nuestra oferta asistencial en el ámbito de la psicología. A continuación les enumeramos los trastornos que trata en su consulta, así como los honorarios por sesión:


  • Trastornos Depresivos y de Ansiedad.
  • Síndrome de Burnout (Desgaste profesional).
  • Duelo y Emergencias Psicológicas.
  • Problemas de Pareja y Sexualidad.
  • Violencia de Género.
  • Alteraciones del Sueño.
  • Trastornos de la Conducta Alimentaria.
  • Dependencias (Alcohol, Juego, ...)
  • Desarrollo de Habilidades Sociales.
  • Trastornos asociados a personas mayores y a sus cuidadores.
  • Orientación a la Búsqueda de Empleo.
  • Coaching.

Precio por sesión: 35 euros.

Bono por 4 sesiones: 120 euros.

martes, 9 de diciembre de 2014

"Mi hijo no es capaz de estar quieto" (no todo es TDAH).

Iago López Gálvez, Médico de Familia
Mª José Pérez Martínez, Terapeuta Ocupacional y especialista en Integración Sensorial
    Un motivo de frustración para padres y docentes cada vez más frecuente es la dificultad para que el niño permanezca quieto y tranquilo, ya sea en clase o sentado y comiendo en su casa. El niño se balancea, hace equilibrios en la silla, juega con los bolígrafos o con los cubiertos e incluso se cae varias veces de la silla o tira la comida. Y esta actitud repercute también en el rendimiento escolar, al resultar difícil mantener un buen nivel de atención en clase en estas circunstancias.

    En este artículo intentaremos explicar algunas causas de este problema, y cómo solucionarlo. Para ello debemos empezar analizando algunas capacidades que tenemos, que entendemos como normales pero que son en realidad fruto de una evolución y un aprendizaje muy elaborados, y buena parte de ese aprendizaje lo realizamos durante la infancia.

    Los adultos con un desarrollo neurológico normal, no sólo recibimos información de los cinco sentidos tradicionales. Por ejemplo, somos capaces de percibir, incluso en oscuridad total, con bastante precisión, si nos estamos desplazando en el espacio, si giramos y en qué dirección giramos, si aceleramos, si frenamos... Somos capaces de saber, con los ojos cerrados, dónde están nuestras extremidades, y si están flexionadas o extendidas.

    También somos capaces de realizar tareas en principio tan sencillas como coger una pelota al vuelo, caminar con un pie sobre la acera y otro sobre la calzada sin caernos, o transferir un objeto de una mano a otra sin necesidad de mirarlo, que en realidad son complejos fenómenos de interacción entre varias áreas de nuestro encéfalo.

    Los logramos gracias a la conexión de diversos sistemas de nuestro Sistema Nervioso Central, tales como la corteza cerebral motora (de la cual parten las intenciones del movimiento), los órganos de los sentidos, el vestíbulo auditivo (que nos informa de la posición y movimiento de nuestra cabeza), varias vías de la médula espinal que nos informan de nuestro cuerpo (como antes mencionábamos) y todo ello, con la mediación de nuestro cerebelo y nuestro sistema nigro-estriado, que integran toda esa información que les llega de distintos puntos del cuerpo para poder ejecutar movimientos sin error (sin caernos o sin que se caiga el objeto que manipulamos). De hecho, una persona con lesiones en esas estructuras de integración sensorial va a tener problemas para deambular sin caerse o para manipular objetos con precisión.

    Hemos mencionado someramente las estructuras que llevan a cabo estos procesos, sin embargo, falta otro elemento: el entrenamiento. Nos pasamos toda una infancia entrenando una y otra vez estos sistemas, perfeccionándolos, haciendo que cada vez los tiempos de reacción sean más cortos y nuestros movimientos más precisos. El niño busca instintivamente el entrenamiento de su integración sensorial: Se tira por el tobogán, se columpia, rueda por el suelo, corre por todo tipo de terrenos, juega a la "cuerda floja" caminando pie a pie sobre el bordillo de la acera o cualquier otra superficie estrecha, aporrea los objetos y comprueba sus sonidos... Y si nos paramos a pensarlo, todos los animales superiores lo hacemos durante nuestra infancia, en realidad. ¡Y es natural! Todos hemos hecho esto y mucho más de pequeños, por placer, pero también porque buscábamos instintivamente estímulos.

    Esta pulsión es tan grande que el niño "confinado" durante demasiadas horas al día buscará vías de escape, y será cuando veamos que no es capaz de estar quieto en su silla atendiendo en clase o comiendo, sino que estará estimulando su sistema vestibular y propioceptivo, haciendo equilibrios con su silla, jugando con el tenedor, atendiendo a cualquier sonido, imagen u olor llamativo, etc. Y en muchas ocasiones, puede incluso a dar a un falsa impresión que nos haga sospechar de un TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad). En ocasiones puede ser un verdadero TDAH, pero en muchas otras es, sencillamente, un niño que no está recibiendo suficiente estimulación sensorial.

    En general, buena parte de los niños hoy tienen un nivel de actividad menor en su vida diaria que en otras generaciones, por varios motivos: las horas de ocio de los niños son menos, nuestra percepción del mundo es más insegura que antes, y pocos se atreven a dejar a su hijo a su aire en el parque, y también la aparición de las nuevas tecnologías, que hace que muchos niños pasen horas en reposo mientras se entretienen con un objeto que puede estimular bien ciertas áreas de su desarrollo, pero muy pobremente otras (como su desarrollo propioceptivo y locomotor).

    Por ello, es importante que proporcionemos al niño un nivel de estimulación sensorial adecuado, jugando con él o permitiéndole jugar (obviamente, siempre que no comprometamos su seguridad). En caso de dudas, puede pedir la valoración de un terapeuta ocupacional especialista en integración sensorial. Este profesional podría darle ideas de cómo jugar con su hijo para estimularle, o en caso necesario puede trabajar directamente con el niño en aquellas áreas en que necesite más apoyo, y también puede detectar patologías del procesamiento sensorial (en algún caso, el exceso de actividad motora del niño puede ser debido a esto y no a una falta de estimulación o exceso de sedentarismo). Con una correcta estimulación podemos mejorar su nivel de atención y potenciar sus habilidades locomotoras y sensoriales. Obviamente, ésta no es la respuesta a todos los niños con exceso de actividad motora, como hemos dicho; sin embargo, siempre deberíamos tener en cuenta en el diagnóstico diferencial la posibilidad de que el niño no esté suficientemente estimulado.


sábado, 8 de noviembre de 2014

La importancia de un reconocimiento médico de aptitud y orientación deportiva.


Cada vez es mayor el número de españoles que practica deportes con regularidad. Según la última Encuesta de Hábitos Deportivos, elaborada por el CIS y el Consejo Superior de Deportes, el porcentaje de personas entre 15 y 75 años que practican deporte con regularidad ha pasado del 37 al 43% de 2005 a 2010, y todo hace pensar que esta tendencia sigue mejorando.

El impacto de esta tendencia, es, por supuesto, positivo; sin embargo debemos tener en cuenta que el deporte, si bien mejora globalmente el estado de salud de quien lo practica, también puede ntrañar patologías propias de él, que en su mayoría pueden ser prevenidas si estamos en manos de un profesional adecuado, tanto las cardiovasculares (infarto agudo de miocardio, arritmias o muerte súbita) como las del aparato locomotor (roturas fibrilares, esguinces, ciertos tipos de fracturas).

El tipo de examen o exploración a realizar depende tanto de las características del individuo como del tipo de deporte que vaya a realizar y la intensidad con que lo realice (las necesidades específicas y las patologías de un velocista difieren de las de un ultrafondista, por ejemplo).

¿Quién es susceptible de un reconocimiento de aptitud y orientación deportiva?

Cualquier persona que realice actividades deportivas puede beneficiarse de un examen por parte del médico del deporte. Sin embargo existen personas para las que está particularmente indicada:

- Niños y adolescentes que empiezan a realizar una actividad deportiva, para descartar patologías congénitas que conlleven un peligro.
- Adultos que, tras años de actividad, comienzan a practicar deportes con cierta intensidad, sobre todo en mayores de 35 años.
- Deportistas que presentan lesiones de repetición de cualquier tipo, que podrían estar relacionadas con su configuración anatómica, biomecánica, postural, etc.
- Deportistas que se encuentran estancados en su rendimiento físico y no logran mejorar pese a los entrenamientos.

Nuestros reconocimientos médicos de aptitud y orientación deportiva:

Nuestros chequeos deportivos tienen como objetivo estudiar en profundidad el aparato locomotor y cardiovascular, el estado de salud en general, los hábitos que interactúan cuando practicamos deporte además del grado de entrenamiento deportivo.

Son realizados por Fernando Huelin, especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte. Una vez finalizado el chequeo te aconsejará cómo realizar la actividad deportiva que practicas con total seguridad para tu salud , y te orientará para mejorar tu rendimiento deportivo.

Con el Reconocimiento Médico-Deportivo buscamos que practiques deporte de una forma segura y así minimizar al máximo el riesgo de lesiones y muerte súbita.

Los objetivos principales que queremos conseguir con los Chequeos Deportivos son:

1-Evaluar de forma general tu estado de salud.

2-Detectar factores constitucionales o adquiridos que puedan considerarse de riesgo.

3-Estudio de la capacidad funcional y la respuesta al esfuerzo.

4-Establecer, si existieran, contraindicaciones permanentes o temporales, absolutas o relativas.

5-Individualizar el programa de ejercicio o entrenamiento.

6-Crear un entorno de promoción de la salud general y deportiva.

7-Evitar o revertir situaciones de fragilidad en la tercera edad y discapacidad

8-Promocionar el papel terapéutico de la actividad física y el ejercicio en las patologías crónicas susceptibles.



Los tipos de reconocimento que se pueden realizar son:


  • RECONOCIMIENTO MÉDICO DEPORTIVO Básico

Un reconocimiento sencillo pero completo que aporta una visión general sobre el estado de salud para realizar determinadas actividades físicas, indicado para los más jóvenes que se inician en la actividad física, que comprende:

-Historia clínica

-Exploración física completa con especial dedicación a los aparatos locomotor y cardiovascular

-Composición Corporal (peso, talla, IMC, %graso, % muscular……)

-Electrocardiograma en reposo

-Informe y/o Certificado


  • RECONOCIMIENTO MÉDICO-DEPORTIVO de Aptitud

Chequeo médico deportivo con prueba de esfuerzo que nos informe sobre tu capacidad de adaptación al esfuerzo y/o limitaciones para realizar determinados deportes. Con:

-Historia clínica

-Exploración física completa incidiendo en ap. cardiovascular

-Exploración específica, activa y pasiva, del aparato locomotor

-Composición Corporal (peso, talla, IMC, %graso, % muscular……)

-Electrocardiograma en reposo

-Prueba de tolerancia al esfuerzo en cicloergómetro con ECG de esfuerzo

-Informe



  • RECONOCIMIENTO MÉDICO-DEPORTIVO INTEGRAL

El más completo de los reconocimientos médicos con el que valoraremos tu salud en máximos esfuerzos y te daremos recomendaciones de intensidad de ejercicio para tus entrenamientos. Está formado por:

-Historia clínica

-Exploración física completa incidiendo en ap. cardiovascular

-Exploración específica, activa y pasiva, del aparato locomotor

-Composición Corporal (peso, talla, IMC, %graso, % muscular……)

-Electrocardiograma en reposo

-Prueba de tolerancia al esfuerzo en cicloergómetro con ECG de esfuerzo

-Deteccion de Umbrales metabólicos

-Informe



viernes, 10 de octubre de 2014

Fondo de Emergencia de Médicos Sin Fronteras

En este momento de especial sensibilidad hacia la enfermedad, creemos necesario recordar que miles de nuestros semejantes, en el continente africano, se enfrentan a la misma enfermedad, pero en grave inferioridad de condiciones, y que Médicos Sin Fronteras lleva luchando contra la enfermedad desde los inicios del brote, además de seguir luchando contra otros muchos problemas sanitarios (asistencia a los refugiados en Siria y en Sudán del sur, o la lucha contra la enfermedad de Chagas, por poner sólo tres ejemplos).

Si desea colaborar con MSF, o desea ayudar a difundirlo, puede hacer click en este enlace: https://www.msf.es/colabora/donativos-socios/haz-un-donativo-al-fondo-emergencias-msf-6


martes, 30 de septiembre de 2014

Charla sobre os Riscos cardiovasculares da Carreira a pé

Dentro das Accións formativas do programa Circuito de Carreiras de Pontevedra (CCCP), ofrecerase, o vindeiro día 9 de Outubro, unha charla sobre medicina e deporte que contará coa colaboración de Fernando Huelin Trillo, médico do CGTD e do Centro Médico Pontevedra como ponente, co título "Riscos Cardiovasculares da Carreira a Pé", así como Jonathan Cancela, adestrador de triatlón do mesmo CGTD de Pontevedra, que aportará o tema: "Non só é correr. Adestramento complementario para a carreira".

Organizado polo Concello de Pontevedra e o IMD de Pontevedra, terá lugar o vindero 9 de Outubro, ás 20:30 horas, no Casino Mercantil de Pontevedra, con entrada de balde até compreta-lo aforo.

Terapia neural. Bases históricas y fisiológicas.

Rita de la Iglesia Martínez
Médico de Familia
Máster en Terapia Neural


    La Terapia Neural se basa en el tratamiento a través del sistema nervioso, especialmente el vegetativo. El sistema nervioso se extiende como una amplia red por todo el organismo, relacionando los distintos órganos y sistemas. Es, por lo tanto, el gran integrador de toda la información que llega a las células a través de la matriz extracelular o sustancia básica. Cualquier irritación que afecte a una parte de esta red repercutirá en la totalidad, provocando una alteración en los lugares donde haya una predisposición para ello. El objetivo de la Terapia Neural será neutralizar estas irritaciones que, afectando al tono neurovegetativo, desencadenan la enfermedad; estimulando y bloqueando las aferencias y eferencias simpáticas para normalizar la perfusión de los tejidos.

    Esta neutralización se consigue aplicando un anestésico local a bajas concentraciones en los lugares donde el vegetativo ha sufrido la lesión. De esta forma se tratan los bloqueos que alteran el intercambio de información y se pretende reactivar los mecanismos reguladores para que el propio organismo produzca sus propias reacciones curativas.

Bases históricas y fisiológicas de la terapia neural:

    Múltiples estudios desde 1883 de Koller, Pauvlov, Speransky, Spiess, Head, Leriche, entre otros, conforman las bases de la actual terapia neural.

    En 1924 Ricker demostró mediante distintos experimentos que las modificaciones patológicas celulares están relacionadas con el simpático perivasal y con el sistema básico. El estímulo patológico necesario para generar una patología celular no siempre se inicia en la propia célula, sino que puede surgir en el simpático, es exactamente igual si se trata de un estímulo físico, químico o microbiano. Y parece que el simpático muestra una memoria o inercia para estímulos patológicos, los cuales podemos borrar mediante la terapia neural.

    Los hermanos Huneke en 1925, descubren de forma casual el efecto de la procaína sobre las migrañas de su hermana, hasta entonces resistentes a toda medicación. Después de inyectarle de forma intravenosa atophanil (un antirreumático), por consejo de un colega médico, durante uno de estos episodios de migraña, observan sorprendidos cómo desaparece la migraña junto con síntomas adicionales, inclusive una depresión que padecía. Durante la posterior investigación del fenómeno, se dan cuenta que el atophanil se comercializaba de dos maneras, una para administración endovenosa y otra con procaína para la inyección intramuscular, y que por error habían inyectado de forma endovenosa la preparación intramuscular (con el anestésico). El efecto logrado sugería que la procaína no había actuado por su efecto principal (supresión anestésica del dolor), sino por un efecto adicional desconocido. Por ello comienzan a investigar mediante la administración empírica de procaína de forma aislada en piel, músculo y zonas periostales, en distintos pacientes, para demostrar que era la procaína la que provocaba la modificación en el sistema vegetativo, y lo relacionan con procesos eléctricos que fluyen de alguna manera por vías neuro-vegetativas.

    La Terapia Neural forma parte de las terapias reguladoras y está sujeta al mecanismo estímulo-reacción, el estímulo se aplica mediante el piquete de la aguja y la inyección de un anestésico local, (el más habitual, la procaína, muy diluida con suero), buscando puntos interferentes en el cuerpo a los que se llega tras una historia de vida exhaustiva. Se aplica desde el nivel de pápulas hasta pinchar ganglios como el celíaco, estrellado, ciliar etc…

    Las células tienen un potencial de reposo de 40 a 90 mv gracias a ciertas proteínas transportadoras de iones. Ciertos estímulos hacen caer su potencial provocando su despolarización, y a continuación este potencial de membrana se recupera mediante dichas proteínas y gracias a la energía procedente mayoritariamente del metabolismo de oxígeno. Pero si los estímulos irritativos son muy potentes o continuados, la célula puede perder esta capacidad de respuesta y permanecer despolarizada de forma permanente, volviéndose focos de impulsos interferentes.

    El anestésico local provoca una carga eléctrica en los tejidos de 290mV que eleva directamente el potencial de membrana, impide la despolarización de esta al impedir la permeabilidad del Na+, lleva por lo tanto a la repolarización de la célula, la estabilización eléctrica de la membrana y la recuperación funcional de la misma.

    Por ello, el uso de la procaína en anestesia y en terapia neural difieren: Si el objetivo de la anestesia local es eliminar el dolor a través de la interrupción del impulso nervioso doloroso aferente con anestésicos potentes, la terapia neutral busca la repolarización de las membranas en terrenos interferidos o interferentes, y para ello usamos anestésicos de baja potencia y en menores concentraciones y cantidades.

    La procaína y la lidocaína son los anestésicos locales con menor y más corto poder anestésico, menor fijación a proteínas, menor toxicidad y más rápida eliminación. La procaína, el más usado, es un éster, con una duración de efecto de 20-30 minutos, y se hidroliza en el plasma por medio de la pseudocolinesterasa, desdoblándose en PABA, acido paraaminobenzoico (se excreta el 80% libre o conjugado por orina) y el DEAE, dietilaminoetanol (excretado el 30% por orina y el resto metabolizado en el hígado).

    En la terapia neural se utiliza un solo fármaco, siempre el mismo, sea cual sea el proceso, la especificidad la aporta el propio enfermo con su particular historia, antecedentes, interferencias, que son las dianas del tratamiento.

    Con respecto al perfil de seguridad, las posibles complicaciones de esta terapia son escasas, y cuando se dan surgen por el fármaco empleado (procaína y lidocaína, ambos ampliamente experimentados durante décadas), fundamentalmente por alergia al fármaco o sus metabolitos, o bien por defecto de la técnica de aplicación.